No fue...

10.10.2025

No, no fue un psicólogo.
No fue una pastilla.
No fue una charla, ni una
escapada al mar.
Fue un gato.
Uno que nadie quiso.
Uno que llevaba el frío
metido en los huesos, y la
soledad clavada en la piel.
Llegó sin pedir permiso, con
hambre en el estómago y un
mundo entero en la mirada.
No hablaba, pero me dijo
todo.
No lloraba, pero sangraba en
silencio.
No pedía amor, pero lo
regalaba como si le sobrara.
Y fue ahí, justo ahí, cuando lo
abracé por primera vez, que lo
supe…