Somos víctimas de víctimas

21.11.2025


—No me enseñaron a quererme. Me enseñaron a exigirme— dijo Elena a su madre, mientras pelaban papas.
Silencio. Y luego, la verdad:
—¿Y tú crees que a mí sí?
No hubo reproches, solo dos mujeres viendo la herida que siempre estuvo ahí.
Su madre confesó:
—A mí mi mamá me pegaba con la hebilla. Nunca me dijo "te quiero". Yo tampoco supe hacerlo contigo… pero te miraba dormir. Eso era lo más parecido al amor que entendía.
Entonces Elena comprendió: su madre no era fría, estaba herida.
Y pudo decirlo:
—Ya entendí… somos víctimas de víctimas.
A veces sanar no es romper con el pasado, sino mirarlo con compasión. 💫
Porque todos hacemos lo que podemos con la historia que nos tocó.